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Cómo aprender mejor en línea

Educación virtual ConTacto Humano

 Segunda parte

En la primera entrega de este artículo, se  presentó  la opinión de adultos que han tenido la experiencia de ser estudiantes en ambientes virtuales sobre los rasgos, acciones o prácticas de los docentes que favorecen  los aprendizajes en dichos entornos educativos.  En esta segunda entrega se presentará la síntesis de su visión introspectiva sobre los desafíos que personalmente les representa ser estudiantes en línea.

¿Qué acciones, prácticas, características o hábitos  tuyos como estudiante  han facilitado el aprendizaje?

  • Habilidad para el uso de herramientas digitales.
  • Interés, disposición y curiosidad para utilizar nuevas herramientas.
  • Habilidad para la búsqueda de información en Internet, para dar  respuestas a problemáticas concretas.
  • Capacidad para establecer interacciones con compañeros, a pesar de que el docente no promueva la comunicación entre los participantes.
  • Habilidad para gestionar el ritmo propio de aprendizaje.
  • Hábitos de estudio y de organización del tiempo.

¿Qué acciones, prácticas, características o hábitos tuyos como estudiante crees que te han dificultado el aprendizaje en línea?

  • Insuficiente habilidad en el manejo de plataformas educativas y herramientas digitales.
  •  Poca capacidad para concentrarme solo en la clase y no gestionar adecuadamente los distractores.
  • No tener un espacio específico y propicio para las clases en línea
  • Hábitos de procrastinación.
  • Poca tolerancia para trabajar con grupos heterogéneos.
  •  Poca paciencia ante ritmos de trabajo más lentos o más acelerados que el propio.
  • Poca tolerancia para permanecer muchas horas frentes a una pantalla.

 ¿Qué cambios o mejoras pedirías a docentes y a estudiantes para construir ambientes más favorecedores para el aprendizaje en línea?

  • Disposición para aprender a usar hábilmente herramientas digitales y plataformas educativas.
  • Apoyo o acompañamiento  para el aprendizaje de uso de plataforma y herramientas digitales a quienes lo requieran.
  • Uso creativo de diversas herramientas digitales que propicien la interacción entre estudiantes y docentes.
  • Fomentar la paciencia y la tolerancia ante la diversidad de perfiles.
  • Comunicación precisa y oportuna de los objetivos de aprendizaje, los entregables, las reglas de convivencia virtual.
  • Claridad y concisión en las comunicaciones verbales y escritas.
  • Canales de comunicación abiertos y directos entre docentes y estudiantes.
  • Capacidad para enfocarse en las clases y las tareas en medios virtuales.
  • Utilizar diversos medios y foros para el intercambio de experiencias y avances entre estudiantes, con la mediación del docente.
  • Análisis conjunto sobe lo aspectos que funcionan y los que no, para mejorar las clases y las actividades en línea.
  • Actitud empática de ambos actores, reconociendo que el ambiente virtual presenta nuevos desafíos para todos.

El sondeo de opinión de este grupo de adultos, permite hacer varias reflexiones sobre los procesos de formación en ambientes virtuales:

  1. Uno de los grandes desafíos tanto para docentes como para estudiantes es la incorporación de manera más “orgánica” de herramientas tecnológicas en actividades de enseñanza-aprendizaje y de la vida cotidiana.  Saberse mover con holgura en ambientes digitales, sentirse cómodo con su uso pedagógico. Ello, al parecer, contribuye a  propiciar en sus estudiantes el desarrollo de habilidades digitales también.
  2. Como cualquier proceso de enseñanza- aprendizaje es fundamental contar con una planeación didáctica que oriente las actividades de profesores y de estudiantes, pero que no las “amarre”.  De manera que puedan ser modificadas en el camino, para el logro óptimo de los aprendizajes previstos.
  3. La inclusión de actividades que generen interacción entre los estudiantes es fundamental en tanto que los aprendizajes profundos y significativos se fortalecen en la reflexión y la construcción colectiva de saberes.  Ello obliga a la construcción de ambientes de confianza y respeto, así como de diseño de experiencias de aprendizaje desafiantes.
  4. La comunicación en entornos virtuales debe ser especialmente cuidada tanto en claridad, precisión y puntualidad. Sin dejar de lado la atención a los tonos emocionales de los mensajes verbales  y escrito. El estrés y la frustración que estamos viviendo como producto de la pandemia puede interferir en la manera en que nos vinculamos con nuestros estudiantes. Un gran desafío es entonces reconocer nuestros estados emocionales para poder contenerlos y reubicarlos. De la misma manera, entender que los estudiantes también están experimentando situaciones nada sencillas. Un poco de empatía nos permitiría no desbordarnos en situaciones provocadoras o de malos entendidos.

Comentario final

Es fundamental reconocer que la situación mundial de distanciamiento social  nos han descolocado a todos. Muchas de nuestras prácticas, hábitos, habilidades, seguridades, ya no responden a lo que el contexto actual nos requiere.  Nos obliga a repensarnos, a renovarnos en muchos rubros de la vida.  Como docentes, como profesionales de la educación nos exige de manera más contundente la consolidación del sentido pedagógico de nuestro quehacer; exige como nunca la integración de  saberes disciplinares, técnicos, tecnológicos  con una sostenida atención a lo humano.

Mtra. Leticia Nava

2 comentarios

  1. Margarita Ramírez Casillas

    Muy buen estudio, claro y conciso, sobre los desafíos que enfrenta el estudiante para aprender por medios digitales, en estos tiempos de pandemia. Buenas recomendaciones.

  2. Leticia Nava

    Gracias por tus amables comentarios Margarita.
    Incorporar las voces de los estudiantes en las reflexiones sobre los proceso formativos conduce al mejoramiento continuo de nuestra propia práctica, sin duda.
    Gracias de nuevo.

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